Algunos aprontes discriminativos sobre casos de abducciones en Chile
(Primera Parte)
Rodrigo Fuenzalida
Santiago – Chile
aion@chilesat.net
Uno de los aspectos más relevantes dentro de la aventura científica es aquel que tiene relación con el descubrimiento de algún patrón indicativo que nos permita dar luces ciertas sobre el fenómeno que estamos estudiando. Cuando hallamos elementos nuevos a través de largas horas de observación, y somos capaces por medio de estos matices aproximarnos a entender en mayor profundidad dicho paradigma, estamos enfrente de la solución de un nuevo reto y con esto un paso más en la aventura del conocimiento humano. Este aspecto también es perfectamente aplicable al campo de estudio de las llamadas abducciones. Por una parte surgen voces discordantes sobre el origen del fenómeno y quizás lo que más polariza y confunde son aquellas definiciones sesgadas desde dos polos contrapuestos. Una a favor de la hipótesis extraterrestre, en tanto este fenómeno sería originado por alienígenas que actuarían como científicos realizando testeos a los seres humanos en sus complejas naves en medio de la noche, y sobre todo en sectores urbanos. Por otro lado, una parte de la comunidad escéptica, quienes reducen todo el fenómeno en términos sicologistas.
Para intentar esclarecer aún más este misterio de la ufología, es preciso acercarse a este fenómeno de manera directa, estudiar varios reportes, y a partir de ahí, comenzar a estructurar las debidas hipótesis que permitan dar luces sin apasionamiento, sobre la realidad o no del fenómeno que nos preocupa. Hay críticos que han elaborado trabajos intentando explicar el fenómeno sin siquiera haber investigado casos de abducciones, sus juicios son carentes y vacíos de una real comprensión de la estructura interna de dicha experiencia, aportando en estas pseudo investigaciones solo conjeturas elaboradas a partir del prejuicio. Y no sólo me refiero a las críticas del escepticismo fanático, caracterizado por la ausencia de flexibilidad mental sino que también a quienes abiertamente explican y reducen todo a la hipótesis extraterrestre. La idea entonces de este trabajo es comenzar a entregar elementos de juicio a partir de una aproximación científica hacia este fenómeno, considerando nuestras investigaciones de campo estructuradas basándose en varios estudios de caso.
Los criterios utilizados en la selección de los sujetos de estudio radican básicamente en los reportes de las propias personas que dicen haber sido secuestradas, o que informan de haber experimentado una experiencia con ovnis de extrañas características. Estos perceptores han entregado los detalles de sus vivencias y en las primeras etapas se les ha realizado una entrevista Psiquiátrica. Cuando la experiencia sobrepasa los límites de esta disciplina (testigos externos que corroboran lo vivido por el perceptor, aparición de ovnis sobre el área del supuesto secuestro) se procede a investigar a las personas que testimoniaron el secuestro, como en las características del fenómeno observado. Estos últimos tipos de reportes son los más interesantes a mi entender, y puede que sobrepasen los límites de nuestra comprensión a la hora de exacerbar una hipótesis más convencional sobre el origen del reporte (alucinaciones, patologías, experiencias de alteración a la conciencia), entregándonos una dimensión de la realidad del fenómeno que podría encasillarse en una manifestación objetiva de un porcentaje mínimo de estos incidentes.
Este trabajo no pretende ser la aclaración misma del fenómeno, sino que es un aporte con una aproximación seria e informada sobre lo que ocurre con los secuestros en nuestro país, perspectiva que sólo es posible por medio del enfoque científico, pocas veces observado en la investigación de las llamadas abducciones. Y menos en Chile en el cual las precarias condiciones tanto organizativas, estructurales e intelectuales de algunos ufólogos, impidieron una investigación responsable y científica de un fenómeno que hoy en AION, ocupa un punto importante dentro de los proyectos que actualmente se llevan a cabo.
La relevancia del estudio de este fenómeno
Desde el minuto en el cual un conjunto de personas comienzan a reportar experiencias que comprometen sus estados emocionales, intelectuales y también físicos, estamos en presencia de una situación que se puede reducir en su apreciación más primaria a un fenómeno psico – sociológico. En algunos casos es posible establecer la influencia de la cultura en los contenidos de determinados relatos de abducción. Da la idea que es posible identificar la construcción de un argumento de secuestro extraterrestre en relatos que siguen un patrón calcado a los seriales televisivos, reportajes ufológicos, etc. En muchas de estas experiencias el componente del impacto comunicacional sobre personalidades con algunos grados de problemas, sería el origen de los probables raptos. Este tópico ya justifica la atención por parte de profesionales del área de la salud mental, y como consecuencia se requeriría identificar los componentes tanto sicólogos como sociales que puedan generar estos relatos, siendo ya desde esta óptica un problema y desafío que le compete a la disciplina del área de la salud mental (Sicología, Psiquiatría), y también del área de las ciencias sociales. Por otro lado si es posible descubrir en algunos de estos casos consecuencias medibles en términos más empíricos, como una adecuada filmación en medio de un incidente de este tipo, rastros químicos u otros en los lugares de la experiencia en los cuales la evidencia pueda ser sometida a algún análisis en laboratorio, de manera evidente sería un importante campo para las llamadas ciencias exactas. Pudiendo con esto probablemente, descubrir una realidad objetiva e independiente al protagonista de estas vivencias, dando entonces la posibilidad de comenzar a conjeturar sobre el origen externo del fenómeno situando el nivel de las hipótesis en un contexto mucho más amplio.
Entonces es posible tener en cuenta que estamos ante una potencial área de estudio, que puede comprometer muchos campos de la ciencia, y desde ya iniciativas como el cónclave sobre abducciones realizado en el Instituto Tecnológico de Massachussets, son un avance en el reconocimiento de la relevancia que este complejo fenómeno tiene en la aventura del saber humano. Sin duda y esta más que claro que lo que más está ayudando al desarrollo de esta área, es el compromiso cada vez más creciente de científicos profesionales que participan de distintos proyectos desde todo el mundo, con la finalidad de elaborar estudios y tesis acorde con un seguimiento en rigor. Muchas de estas iniciativas están siendo llevadas a cabo tras la unificación de voluntades y recursos que nos hacen evaluar favorablemente el hecho de que hay una evolución muy positiva en la forma como se está encarando hoy en día éste complejo enigma.
Revisión crítica de como se ha encarado el problema de las abducciones en Chile
Sin duda alguna se requiere una aguda crítica con relación a la investigación de este fenómeno en Chile. Los pocos grupos ufológicos amateurs de los setenta, ochenta y noventa fueron incapaces de abordar de manera seria esta problemática, había situaciones patéticas de como encarar reportes de esta naturaleza por parte de los aficionados a los ovnis. Por ejemplo, cierta vez se presenta una mujer ante uno de estos verdaderos "Clubes", señalando la existencia de estar viviendo una abducción, presentaba marcas en su cuerpo, cierta conciencia sobre su vivencia y algunas amnesias. La actitud de los "investigadores" fue escuchar y nada más, ninguna iniciativa por buscar algún sicólogo que realizase algún tipo de test, ninguna iniciativa para entrevistarla nuevamente buscando antecedentes que pudieran o no confirmar lo vivido, y menos aún deseos de realizar un trabajo de entrevistas y sondeos en el área donde la supuesta abducida decía tener dichas vivencias. Por otra parte el único filtraje que tuvieron otros ufólogos para validar el relato de otro caso de abducción era ni más ni menos que la comparación con una única experiencia acontecida en el extranjero y el haber hallado una característica en común con dicha denuncia. Es decir la veracidad del relato estaba situada en la cuasi azarosa coincidencia de que éste pudiese tener un detalle que se repetía en otra supuesta abducción. Está de más decir que también en el caso de esta abducción no había vestigio de test psicológicos implementados.
Casos tan bullados como el de Armando Valdés nunca tuvieron un seguimiento científico y menos aún un trato responsable. En esta última experiencia inclusive se le aplicó al actual Sargento Valdés, un tratamiento de electro-shock. Situación que lo deja no en las mejores condiciones psicológicas para que se le pueda implementar un trabajo de mayor rigor. La combinación entonces de varios factores impidió que algunas de estas denuncias pudiesen ser investigadas en términos de rigor científico. Siendo que hay vestigios de relatos de esta clase de experiencias en Chile desde los años 40. Cosa que sin duda es un importante antecedente con el cual es necesario profundizar en que medida los elementos entregados por la actual cultura han creado moldes que pueden ser asimilados por un porcentaje mínimo de la población. De haber experiencias con antelación a estos últimos factores, ¿qué circunstancias intervinieron en dichos procesos?
En una vivencia transcurrida en 1943, la perceptora, al observar una entidad pequeña y microcéfala, procedió a desmayarse ante el impacto de la vivencia. Al desaparecer la aparente criatura dos huellas formadas con un viscoso líquido quedaron en el lugar. ¿Es probable entonces encontrar en aquellas experiencias del pasado algo más que relatos? Sin duda alguna el prejuicio, la falta de recursos, la incapacidad y falta de visión de algunas personas que intentaron hacer ufología, permitieron que muchos de estos reportes se perdieran en el tiempo.
AION, en la actualidad está intentando llenar este vacío por medio de un proyecto denominado "ABD", coordinado por el Dr. Mario Dussuel, con la participación y apoyo de varios miembros del staff de investigadores, que en primera instancias recopilan las denuncias de casos de secuestro, y se procede a investigarlas elaborando una entrevista personal con el afectado por la supuesta experiencia, para posteriormente realizar un chequeo con el profesional requerido en esa área. Las investigaciones en algunos casos, no concluyen de inmediato, ya que se requiere de un seguimiento en el tiempo en las personas cuyas experiencias ofrecen elementos de análisis interesantes con relación a los contenidos expresados en la misma, y a las circunstancias externas que rodearon al hecho. Uno de los tópicos que también influyen dentro de lo relevante de este proyecto es el hecho de la casi nula influencia de los medios de comunicación en relación con la difusión de películas sobre abducciones en Chile, ha permitido que la hipótesis del efecto de las mismas en lo relacionado a la construcción de historias de este tipo sea muy débil. En un medio prácticamente virgen de influencias, a pesar de que en estos dos últimos años existe un notable incremento por la difusión de programas de este estilo, permite elaborar otras hipótesis con relación a los hechos.
Comúnmente y desde los Estados Unidos, sobre todo, nos llegan múltiples relatos de casos de "secuestros espectaculares", en el cual toda las evidencias están sólo circunscritas al mero relato del testigo que muchas veces asevera estar siendo víctima de más de treinta experiencias. Sin embargo a la hora de observar la consistencia interna del relato nos encontramos con una clara repetición de los contenidos proporcionados por una verdadera subcultura ufológica, que en este país a sobrepasado todo lo inimaginable. Relatos de hibridaciones extraterrestres surgen por todos lados, películas en vídeo, tiendas especializadas y un sin fin de productos, inclusive y aunque ante nuestros ojos parezca algo ridículo, la venta de disfraces de "Greys", con traje y máscara incluida, es una consecuencia bastante directa de como el medio y especialmente el consumismo ufológico ha contaminado de elementos que son asimilados por una parte importante de la población estadounidense. Este aspecto hace que sea casi muy difícil investigar un fenómeno cuyos principales elementos se hallan a veces en los contenidos internos de la propia vivencia. Las mismas, desarrolladas en un espacio como el anteriormente enunciado, deberían incentivar a una mayor exigencia, por parte de los investigadores, en la búsqueda de elementos que puedan ser contrastables científicamente. Aquí las palabras de Hynek hoy en día toman vigencia. El enunciaba que las experiencias de abducciones que más le llamaban la atención eran aquellas en las cuales existía la presencia de un "ovni real", discriminando con este detalle los reportes en que el relato es esbozado solamente a partir de un sueño, denuncias que son realizadas en la actualidad de manera frecuente. El ovni real en Chile se ha hecho presente en varios reportes de experiencias que tienen las características de abducción, esto más las denuncias en un sentido opuesto, es decir de personas que dicen estar teniendo continuas abducciones en "sueños", nos ha permitido realizar una aproximación al fenómeno considerando elementos con los cuales perfectamente es detectable, por una parte, un tipo de experiencia que puede circunscribirse dentro de la dimensión ufológica, y otras en la dimensión psicosociológica.
Parámetros diferenciadores entre la experiencia real y la imaginaria
En enero del año 1994, la ciudad de Lota se vio muy convulsionada por la aparición de objetos voladores no identificados, hubo diversos testigos involucrados en la denuncia, incluyendo miembros de un cuerpo de bomberos que observaron el paso de tres ovnis discoidales produciendo grandes destellos, afectando inclusive el paso de estos objetos los sistemas eléctricos de esta ciudad. En un retén de carabineros arriba asustado un lugareño, que perplejo y completamente estupefacto, dejó una denuncia cuya constancia se registra en el libro de novedades de dicho estamento. En la misma se señala que estando en el dormitorio de su hogar la persona en cuestión, observó un haz de luz blanco amarillenta, que entraba por su ventana en dirección hacia su persona. Perdió completamente la conciencia, hasta recobrar la misma y verse situado en el living. Exactamente el mismo día y en las horas que los ovnis eran apreciados sobre esta ciudad.
Marisa, una joven dueña de casa, dice estar continuamente siendo abducida por entidades de distintos tipos. Sus experiencias comienzan cuando era niña, mientras dormía sintió que era llevada a un ovni por criaturas rosadas. Desde ahí en adelante han sido un sinnúmero de veces en las cuales estas criaturas posibilitan lo que ella denomina una abducción en "astral", en la cual le han entregado diversos mensajes sobre el fin del mundo y aspectos semireligiosos. En uno de estos encuentros los "alienígenas", realizaron un experimento genético, producto de ello habría quedado supuestamente embarazada. Extrajeron a su criatura en "astral", y actualmente tiene una importante misión. Mas precisa, según relata, que necesita que la hipnoticen urgentemente porque en el estado de sueño tiene amnesias extrañas (¿?).
Estos dos casos anteriores son representativos de dos estilos de relatos con los cuales nos hemos enfrentado. El primer tipo de experiencias generalmente se enmarca en un contexto sumamente amplio de variables que necesariamente invita a que la investigación se realice en varios frentes, ya que están en juego muchas observaciones simultáneas de ovnis, como a su vez la denuncia por parte de un perceptor que se ve enfrentado a una experiencia anómala completamente ajena a sus códices cotidianos. Es una vivencia en que el efecto psicológico es fuerte por el hecho que la persona a vivido en forma consciente gran parte del proceso. Aquí es necesaria la aplicación de una encuesta en el área donde las observaciones ovnis testimonian el probable secuestro.
Estas vivencias generalmente son únicas, y lo que quizás acontezca es que este tipo de perceptores, si tienen acceso a algún fenómeno similar, es que la misma sea a través de alguna observación ovni nueva y no más que eso. Su personalidad se ve afectada como la de cualquier persona normal ante un hecho anómalo, y no presenta síntomas de patologías psicológicas en ningún sentido.
Los contrastes en relación a los tipos de casos como el representado por Marisa son notables, en primera instancia estas denuncias son bastante más continuas de lo que uno pudiese pensar. La curva de los relatos fue mayor cuando en un canal de televisión se presentó un sujeto desconocido en la comunidad ufológica, de un país tropical, que aseveró la existencia de mujeres embarazadas por extraterrestres en nuestro país. A la hora de proporcionar las pruebas del caso, sólo discurrió en justificaciones, demostrando con esto la total falta de rigor y exceso de fanatismo al interpretar experiencias que perfectamente caven en una explicación convencional. En la actualidad y al responder con relación a que pasó con las "evidencias" que presentaría de estos hechos, hoy en día se justifica y sin sonrojarse, con el pueril y ridículo argumento de que los científicos a cargo de la investigación quedaron tan impresionados con las "pruebas", que prefirieron hacerse los desentendidos, aseverando los mismos que dichas experiencias no serían otra cosa que embarazos espurios, es decir una clásica patología de pseudo embarazo con la finalidad de compensar psicológicamente la carencia de la afectada. Esta demás decir que precisamente la crítica principal de varios científicos radica en el sentido de la falta de evidencias en muchas experiencias de este tipo, con lo cual está más que claro que cualquier hombre de ciencia que estuviera en presencia de un descubrimiento semejante, no le haría precisamente el quite a pruebas irrefutables, sobre una situación tan extraordinariamente anormal como una criatura con características completamente anómalas, cuyo origen se sitúa en una probable explicación en una "hibridación extraterrestre".
Esta situación generó una serie de denuncias que se enmarcaban todas en el siguiente patrón:
1 - Las denunciantes aseveran vivir estas experiencias mientras soñaban.
2 - Dichas experiencias no cesan, y en muchas de ellas hay intercambios verbales, con contenidos que poseen elementos de la cultura informativa ufológica circundante (revistas, filmes, series etc.).
3 - Con el transcurso de las "experiencias" aparecen contenidos sexuales.
4 - En algunos casos y curiosamente las experiencias aumentan cuando la persona afectada entra en contacto con los investigadores.
5 - Ausencia de observaciones ovnis reales en todo el transcurso de los secuestros.
6 - Aparición de un rol fundamental para la secuestrada, con relación a una misión que la misma tiene con la humanidad.
7 - Al indagar en el pasado de las "secuestradas", todas ellas vivieron en hogares disgregados, o tuvieron experiencias infantiles traumáticas.
La experiencia en estado de sueño
"Me encontraba durmiendo y me hallé en una gran sala, observé unas pequeñas criaturas, que me llevaban hacia un corredor blanco..." Berta. Junio1996.
"Mis abducciones me ocurren siempre. Es "astral", los he visto un sinnúmero de veces, inclusive en este estado me han llevado a su planeta, Venus. En el cual vi hermosos paisajes, incluyendo cascadas..." Diana. Julio 1996.
"Siempre me ocurre cuando duermo, me han secuestrado de todo tipo de seres, algunas veces son lo grises, otras unos rubios altos, inclusive se pelean por mí..." Roberta. Agosto 1993.
"Despierto muy cansada, ya que viajo con ellos y me extraen energía, cierro los ojos y de inmediato entramos en contacto y me llevan..." Rosario. Julio 1996.
Estos fragmentos relatan un aspecto interesante de como el mundo de lo onírico comienza a ser un factor fundamental en las personas que aseveran estar teniendo múltiples abducciones en los sueños. La configuración de sentidos y significados con el cual dimensionan los símbolos que emergen del inconsciente pasan a ser interpretadas como experiencias reales. En ese momento, la personalidad se transforma y experimenta una cierta sensación de satisfacción por esta vivencia, que por un instante matiza la rutina de lo cotidiano con elementos que aminoran la soledad, el vacío, trauma u otra frustración. Es aquí, en este espacio de lo subjetivo, en el cual se desarrollan los principales argumentos de la "abducción". Dependerá de la validez del mensaje o del calibre de la profecía, que la experiencia sea cada vez vivenciada como real. El dormir entonces pasa a ser para la abducida, el estado por el cual es posible alcanzar dimensiones de manera involuntaria, y entrar en contacto con entidades "extraterrestres" que proceden a manipular la psiquis y la sexualidad de la víctima de manera desproporcionada. Estos son los aspectos más destacables de este nivel en lo que personalmente considero, un tipo de vivencia situada en la dimensión psicológica, más que en la física. La mente teje argumentos acorde con los símbolos entregados por una cultura tecnológica, aquí la inteligencia extraterrestre es vista inconscientemente como el máximo modelo al cual alcanzar. Los sueños pasan a ser el subterfugio donde se expresan entonces y de manera camuflada los conceptos que la propia persona tiene sobre la creencia en extraterrestres. Y es un momento subjetivo, convertido en objetivo a veces por el propio perceptor, o por el deseo de algún investigador de andar encontrando secuestrados por extraterrestres.
Los contenidos del diálogo
Cuando aparece la fase de la comunicación, emergen en la mayor parte de estos relatos, contenidos de carácter apocalíptico. La abducida es depositaria de un conjunto de informaciones, cuyo aspecto más fuerte en la argumentación radica en lo lejos de los mandatos de Dios que el hombre se encuentra: "Ellos me hablaron que le debían pleitesía, a Jesús" y de manera enérgica recalca "Hay un sólo Dios y El los envía", Diana, junio 1996. He escogido ese fragmento ya que es representativo de varios "mensajes", asimilados en el tipo de reportes que nos encontramos analizando. Aproximadamente en un 95% de las "secuestradas" informan mensajes de esta índole. No está de más decir que de manera evidente representan estas supuestas comunicaciones, contenidos de las propias creencias de las "víctimas". Se expresan así, los supuestos espirituales de una cultura Judeocristiana, que en una simbiosis muy acomodativa con los elementos de la cultura tecnológica moderna vacía de ética, toma cuerpo y se transforma en una legítima expresión de protesta ante el cada vez más incierto futuro de la humanidad. Sin embargo estos elementos aportados a través de dichos mensajes, por lo anteriormente argumentado, están corroborando el hecho de que estas vivencias son más bien una tecnologización de los mitos religiosos de occidente, más que las informaciones proporcionadas desde el prisma de una cultura extraterrestre.
Algunos aprontes discriminativos sobre casos de abducciones en Chile
(Segunda parte)
Sobre los contenidos sexuales de la experiencia
"Sentía un gran placer mientras dormía, como si alguien me estuviera haciendo el amor. Al despertar comencé a acariciar una criatura pequeña y viscosa, que estaba encima de mí, y es ahí donde apareció otro ser en la puerta y le dice a la criatura: ‘Vámonos ella no nos sirve’..."
"A partir de esas experiencias estoy en contacto con ellos todos los días, conversamos y salgo en astral a verlos, como lo han sido todas mis experiencias..." Angélica, enero 1995.
"Abrí los ojos y estaba en una habitación blanca, sobre una cama del mismo color, y al lado uno de ellos completamente desnudo, a partir de ese instante mi memoria se desvanece en aquel sueño..." Berta, julio 1996.
Hay un elemento que prácticamente ha sido muy común en estos reportes, y es que tarde o temprano aparecen contenidos sexuales enunciados tras la experiencia. Aquí emergen a mi entender, símbolos de compensación psicológicos que dejan la puerta abierta a poder realizar hipótesis sobre los diversos orígenes de los mismos. Al indagar en los procesos personales de las "secuestradas", que reportan con mayor continuidad estos hechos, nos encontramos que el 90% eran mujeres que no tenían una relación de pareja estable. Como también problemas de diversa índole con vinculación a su sexualidad, que era posible identificar tras profundas entrevistas. Es en este punto donde las denuncias sobre embarazos alienígenas pasan a constituir el mecanismo por el cual la relación sexual toma un significado casi sacralizador para la secuestrada. Ella ha sido elegida desde los cielos con el fin de llevar un hálito del universo en su vientre con objetivos supremos.
Las experiencias aumentan al aparecer los investigadores
La ansiedad por proporcionar credibilidad, y llamar aún más la atención posibilita la curiosa instancia en el cual y en varios de estos casos, la propia "secuestrada" comienza a manifestar que está teniendo experiencias con mayor continuidad, aquí inclusive es probable que entregue mensajes dedicados a los investigadores y la "víctima" pasa a ser el puente entre la realidad de su experiencia y los ufólogos. Es probable también observar en el momento que este proceso se hace presente, una actitud completamente manipuladora por parte de la "abducida". Aquí las "entidades" discriminan sobre lo que se debe o no hacer, de como encarar las informaciones que se han de entregar, de la importancia de la "misión" encomendada, y otros elementos vinculados a la necesidad por parte de la "secuestrada", de hacerse notar, y hacer sentir al resto su diferencia con relación al mundo. Hay actitudes que se vislumbran al borde de la excentricidad, al "teatralizar" la experiencia en el intento de una hipnosis, hablar enfrente de mucha gente en extrañas "lenguas", mostrar marcas naturales del cuerpo, como prueba de las "intervenciones alienígenas", entregar fotografías con fallas fácilmente detectables presentadas como "naves extraterrestres", y lo que consiga tener a mano para impactar a los investigadores con la "realidad" de la experiencia. Aunque hay que dejar en claro que esta característica ha sido encontrada sólo en un 65% de las denunciantes. Lo más probable es que la forma como la "abducida" reporte su experiencia, sea directamente proporcional a la estructura de su personalidad. Y personas excéntricas se dan en todo ámbito.
La ausencia de ovni real, en la denuncia de la experiencia
Quizás uno de los aspectos más diferenciadores con relación a las experiencias de abducciones que no son reducibles a explicaciones psicológicas, es aquel que directamente dice de la presencia o no de un ovni real. En la todas las denuncias encontramos la total ausencia de ovnis, y experiencias en completa vigilia. Todas, absolutamente todas las experiencias de este tipo transcurren mientras la persona duerme, no hay ningún instante en la cual y en completa conciencia la persona, por ejemplo, haya caído en alguna amnesia pos - observación de alguna situación anómala.
Otras de estas experiencias son perfectamente explicables en términos de alucinaciones hipnogógicas e hipnopómpicas (el primer estado se produce cuando las personas comienzan a despertar y se encuentran saliendo del sueño, en ese tránsito a la vigilia afloran elementos del propio inconsciente, y el segundo estado es el mismo mecanismo pero en el sentido inverso, es decir cuando la persona comienza a ingresar al estado de sueño). Mas la ausencia de observaciones de objetos voladores no identificados, y la probable interacción de éste con la perceptora sigue siendo un aspecto que a la hora de evaluar la experiencia, le resta un peso importante y más aún, permite la misma ser un indicador fuerte a la hora de comenzar a realizar alguna hipótesis con relación al origen objetivo de la misma. Da la idea que en los relatos de las pseudo abducciones y a partir de la inexistencia de una vivencia consistente, el resto de la historia se transforma en algo perfectamente predecible. La ausencia de ovni real, impide encontrar testigos circundantes al área de la experiencia, que puedan entregar mayores características del fenómeno que originó la abducción. Y es aquí donde la investigación carente de rigor científico, expresa el escaso conocimiento del fenómeno, al no realizar mayores diferenciaciones entre los reportes enmarcados en una perspectiva explicable por la vía psicológica a los reportes en el cual la existencia de un estímulo ovni puede perfectamente haber intervenido y generado una experiencia de alta relevancia y de difícil comprensión para nuestros parámetros.
La intermediación espacial
En bastantes oportunidades es posible apreciar el sentido mesiánico existente tras los relatos de pseudo abducciones. Aquí emerge un protagonismo tecno espiritual, que es a la larga el sentido que orienta toda la construcción de la experiencia anterior. La o el abducido comienzan a relatar que han sido escogidos para una importante misión a cumplir, la entidad que ha tomado contacto es generalmente de gran rango y su aspecto varía, dependiendo del concepto que el propio "abducido" tenga sobre ciertas jerarquizaciones conceptuales, en el cual prioriza a veces los conceptos espirituales ("Era un ser de gran cráneo, ojos abultados y muy grandes, pero muy sabio"; Rosario), o estéticos ("Su tamaño era enorme y de rostro muy angelical", Diana). Sin embargo es posible observar un sentido netamente antropocentrista de la "experiencia", en tanto la trama de toda la intermediación radica en la preocupación que los extraterrestres tienen sobre el devenir de la humanidad. Todos los esfuerzos son entonces desplegados con la finalidad, de salvaguardar la especie humana, y la intermediación es vital para el cumplimiento de los propósitos alienígenas.
Esta etapa a la luz de una racionalidad desapasionada, se observa un sentido de bastante ingenuidad tras la argumentación de la supuesta intermediación espacial, ya que en absolutamente todos los fundamentos propuestos, tras los contenidos que entregan dichos personajes se identifican claramente prejuicios y juicios, ya sea morales o culturales. En el cual la propia persona afectada exacerba su necesidad de extrapolar su protesta ante su núcleo social inmediato o el propio mundo, por medio de las amenazas enviadas desde "el consejo intergaláctico", o desde el propio "Jesucristo", en los casos más extremos cuando la jerarquización del "abducido" se funde con los preceptos judeocristianos internalizados y arraigados en la conciencia de este "misionero", que ha surgido por la urgente necesidad de sacralizar a un mundo desprovisto de espíritu.
Experiencias en el pasado, de carácter traumático
En la mayor parte de las personas cuya explicación del fenómeno vivido encajaba perfectamente en el aspecto psicológico, la variable de experiencias traumáticas, hogares mal formados, autoritarismo paterno, etc., han sido enunciados por las mismas. Hay inclusive intentos forzosos por explicar lo mismos procesos traumáticos de infancia y contextualizarlo en el parámetro de la "abducción", como el hecho de señalar que "los sufrimientos de mi infancia eran necesarios para purificar mi alma y así poder ser abducida", Diana. Julio1996.
Ahora esto debe ser una puesta en alerta, ya que el problema y acorde con la generalización de la sintomatología de la pseudo abducción, podemos estar en presencia de una nueva patología psicológica producto de instancias traumáticas individuales mezcladas con situaciones sociales mencionadas en un punto anterior. Y si es así la responsabilidad de que experiencias de este tipo no se masifiquen sería de todos.
Da la idea, que esta sintomatología es parte de una multidiversidad de respuestas que la propia sociedad genera en su interior ante la incertidumbre provocada por las rápidas transformaciones tecnológicas y la poca adaptabilidad que la conciencia humana tiene ante los rápidos cambios de un mundo que por la incertidumbre prefiere fabricar respuestas que sobrepasen sus propios temores, con símbolos cuasi mágicos vestidos con atuendos espaciales.
Algunos aprontes discriminativos sobre casos de abducciones en Chile
(Tercera parte)
Los reportes de alta relevancia
"Me encontraba caminando en dirección a mi casa, en la noche, y de pronto una masa de luz encendió a mi lado izquierdo. Perdí la conciencia, y cuando recobré la misma me encontraba desplazado aproximadamente 20 metros del lugar donde estaba originalmente, con el costado de mi rostro con una leve quemazón. Un mes después me realizaron un examen médico, y la doctora infirió con relación a una cicatriz que apareció en mi brazo y recalcó, ¿cuándo te operaste ese brazo?, a lo cual yo estupefacto respondí, SI NUNCA ME HE OPERADO. La doctora por otro lado replicó, ¿COMO QUE NO?, SI LO QUE TIENES EN EL BRAZO SON PUNTOS". Mario, enero 1995.
"El objeto estaba flotando en medio del camino, en un instante un camión le hizo frente y yo desde mi vehículo observé como le hacía el quite esa masa de luz, y luego volvía a colocarse en el lugar. Ahora cuando yo enfrenté al objeto, éste no se quitó, se paralizó mi vehículo y perdí la conciencia por un periodo de dos horas, ya que mi reloj se detuvo al instante de la experiencia y tenía esa cantidad de tiempo que me faltaba". Héctor, mayo1996.
"...La luz pequeña giraba alrededor del camión, y mis dos acompañantes no se percataban de lo acontecido, ya que era tarde y dormían a mi costado. En un instante, la luz ascendió y se colocó en una formación de luces que me dio la impresión que estaban altísimas, desde ahí vi como se descolgó un objeto, que suavemente descendió y quedó flotando a una distancia de 30 metros de mi camión y a unos tres metros de altura. Detuve el vehículo descendí en dirección al objeto, y no recuerdo más. Cuando recobre la conciencia estaba en dirección opuesta, es decir enfrentando el camión, y mis dos acompañantes aterrados, señalándome que acababan de verme materializándome desde la nada". Rene, enero 1993.
Quizás pase mucho tiempo, antes de que realmente se descubra lo que ocurre en estas experiencias ovnis de alta relevancia, y en el cual los hechos en sí son consecuencia de situaciones más bien objetivas, pero de extraña naturaleza. Y ¿por qué ha de pasar tanto tiempo?, no son sólo los aspectos metodológicos los que hay que perfeccionar para una aproximación más rigurosa a estas vivencias, sino que también los soportes intelectuales a los cuales estamos acostumbrados, y que se ven cuasi violentados cuando en la historia del conocimiento humano ha sido posible enfrentar nuevos paradigmas.
En las experiencias de abducción en el cual intervienen agentes externos, es posible apreciar la existencia de una gama de elementos que contribuyen a entender las mismas en un sentido mucho más global. En éstas es posible encontrar testigos que corroboren la aparición de ovnis en el lugar donde se reporta la abducción. La persona que vive dicha anomalía está en un estado completamente consciente y de amplia lucidez, a veces queda con secuelas físicas constatable médicamente, y la alteración a sus procesos de conciencia tanto como el estado de shock que la persona expresa, son explicables perfectamente en el campo de los vestigios de las vivencias de carácter traumático. Muchos abducidos guardan por años y en completo silencio, tratando de que su experiencia pase inadvertida. Solamente él sabe en sí mismo lo difícil que es vivir silenciando algo que nadie podrá comprender, la mayor parte de las veces hay un temor por parte de la persona a ser expuesta y que socialmente quede estigmatizado por culpa de algo que ni siquiera pidió.
Comienza a su vez a experimentar temores por la factibilidad que la experiencia sea recurrente, pocas veces lo es. Pero cuando esto ocurre, la personalidad del abducido ha desarrollado una increíble resistencia psicológica con relación a la misma, y pasa esta nueva experiencia con menos impacto emocional que la anterior. En algunos casos documentados de experiencias de abducción acontecidas en Chile, en sujetos que efectivamente presentan todas las características de la vivencia real, las mismas recuerdan que han tenido amnesias, de las cuales no quieren en absoluto tocar. Todas estas personas investigadas son gente normal, y no se han hallado características en común, con las cuales sea posible determinar algún patrón psicológico, y encuadrarlos en sujetos con cierta personalidad uniforme.
En la casi totalidad de los casos, las personas se encontraban completamente activas y conscientes, caminando, leyendo, conduciendo. En estados en el cual los sentidos necesariamente están con una predisposición de completo movimiento. Situación que difícilmente puede posibilitar una condición alucinatoria, y menos aún cuando se trata de situaciones que han podido testificar personas sin ningún nexo con el o la abducida.
Rara vez se produce comunicación, mas cuando esta ocurre es completamente impositiva por parte de la entidad. En algunos casos comienzan a aparecer conceptos ininteligibles, sonidos similares a los producidos por aparatos electrónicos, lenguajes desconocidos, y la perplejidad del perceptor.
La somatización de la experiencia es otro hecho interesante de rescatar, el abducido al recordar aspectos de su vivencia expresa mediante su lenguaje no verbal, la idea que lo vivido pasó a ser algo bastante más que los relatos repetidos robóticamente y más teatralizados que emocionalizados en las pseudo abducciones. En la totalidad de los casos la persona muestra un nivel de tensión física, mientras recuerda aspectos de su abducción. La sudación aparece, en los momentos más traumáticos del relato, aspecto de relevancia ya que las glándulas sudoríparas se activan, no sólo por medio del calor, sino que también cuando se está en puntos límites. Las funciones cardiacas aumentan y a veces se han tenido que suspender sesiones de hipnosis porque los ritmos cardiacos exceden con creces a los normales. Da la idea que el cuerpo es sensible ante la experiencia, denotando otro nivel de percepción de un tipo de vivencia incomprensible para los cánones habituales de nuestra compleja estructura biológica.
Es casi total el desconocimiento por parte del o la abducida de las intencionalidades y el porqué de la experiencia, y éste es un factor que no se puede desconocer con relación a la pseudo abducción. La persona al carecer de explicaciones sobre el porqué de su experiencia, queda exenta de argumentos con el cual justifique la necesidad de sentirse "especial" u "elegido". A diferencia de la pseudo abducción en el que lo central comienza a gestarse a través de los mensajes que los alienígenas proporcionan. Evidentemente en estos últimos casos la construcción psicológica de la experiencia tiene como fundamento una carencia, que es llenada a través de los diálogos con los alienígenas y la misma se mantiene a través de este punto, ya que lo central aquí es la "víctima", más que la totalidad de la experiencia. En el secuestro de alta relevancia, la incógnita es mucho mayor, y probablemente más acorde con la actitud de formas de conciencia ajenas al hombre, cuyos modos de razonamiento obedezcan a lógicas completamente ajenas, que dificulten diálogos más extensos, y que de manera clara demuestra que vienen por sus propios propósitos, versus el antropocentrismo expresado a través de la pseudo abducción.
La presencia de fenómenos ovnis en el reporte de la abducción, es una característica importante que no debe tomarse de manera liviana. En la casi totalidad de los incidentes chilenos considerados relevantes dentro del estudio la experiencia comenzaba con la observación de un objeto volador no identificado. En la única experiencia investigada en la cual el protagonista no reportó la observación de un ovni, se justifica plenamente el hecho ya que se trató de una vivencia transcurrida al interior de un hogar. Y en la misma el perceptor completamente consciente observó las criaturas aproximarse a su persona. Quedando evidencias físicas del hecho. En las demás denuncias como señalaba, los ovnis se han hecho presentes, y en muchas de estas ocasiones es posible recopilar testimonios de observadores independientes que habitan en las áreas geográficas donde se han reportado incidentes de abducción. Estos testigos en la totalidad de los casos nunca tuvieron contacto con las personas afectadas por la propia experiencia de secuestro, descartándose con esto probables mecanismos de inducción sobre el abducido. También es posible establecer ciertas similitudes a la hora de comparar los fenómenos ovnis reportados previamente a la experiencia del secuestro.
En su mayor proporción eran objetos esféricos, de colores que fluctúan entre un color amarillento y anaranjado. Y las mismas características de estos ovnis son casi exactamente idénticas tanto en experiencias vivenciadas en la cuarta, sexta, séptima y undécima región.
Es interesante acotar también la disposición psicológica en estos casos por parte de los perceptores, muchos de ellos y previamente a la experiencia intentan dar una explicación convencional al fenómeno que comienzan a observar. En algunos casos el abducido percibe una "extraña luna", en otros "un incendió que me despertó y envolvía la camioneta". Colocando a los mismos en una disposición completamente distinta y ajena a la creencia de estar en vísperas de un secuestro ovni.
Inclusive los niveles de creencias que poseen los mismos en relación con el fenómeno de las abducciones antes de la experiencia han sido de una relativa curiosidad a un escepticismo total.
La ausencia de patologías en las personalidades de los secuestrados, más la normalidad con el cual encaran sus vidas no deja de ser un antecedente interesante. Todos ellos continúan haciendo sus vidas normalmente. Construyen relaciones de pareja, tienen familia y continúan como cualquier persona dentro del correr de la propia existencia, percibiendo quizás que tras estas o esta experiencia pudieron acceder momentáneamente a un sector de la vida todavía completamente vetado para la casi totalidad de los seres humanos. Es ahí donde debemos escudriñar y aprender a que probablemente algo se nos esté queriendo decir y no somos capaces de ver, por nuestros propios condicionantes culturales e históricos. Estos procesos que el propio universo pueda esta guardando son probables que genere un nuevo prisma con el cual sabremos a ciencia cierta y de manera gradual que es necesaria una nueva revisión de los conceptos con los cuales hemos interpretado lo que consideramos realidad.
Rodrigo Fuenzalida
AION - CHILE.