| AION,
GALERÍA HISTÓRICA.
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Parte I Varios son los años que han transcurrido desde el nacimiento de AION, y no son pocos los hitos históricos tanto como anécdotas que han surgido en torno a la Agrupación de Investigaciones Ovniológicas de Chile. En esta galería comentaremos e iremos ilustrando algunos de estos aspectos que por muchos amigos son completamente desconocidos en torno a las actividades, proyectos, congresos y un sinfín de instancias a los cuales AION se ha visto siendo partícipe, protagonizando los hitos más relevantes que han permitido que la ufología Chilena en la actualidad vuelva a revivir y ser parte del debate surgido en todo el mundo.
Los Inicios. El punto de partida de AION es en el año 1994, cuando un grupo de jóvenes profesionales se organiza en torno a una propuesta surgida a partir de un viaje realizado por una de sus fundadoras, Soledad Chacón W, y el encuentro que ella sostuvo con el Dr. John E. Mack de Harvard, en la actualidad un polémico psiquiatra defensor de las “Abducciones”. En aquella instancia, y encontrándose con Mack en una conferencia en Inglaterra sobre los denominados secuestros, Soledad le mencionó la existencia de un grupo de ufólogos en Chile, que almacenaba información de su interés. Mack entonces sugirió a Soledad que este grupo sirviese de apoyo al “International Abduction, Proyect”. Proyecto liderado por Mack y que tenía por finalidad investigar estos polémicos sucesos. A mediados de 1994, se inicia el primer equipo de trabajo, entre los cuales se destacarían los nombres de Pedro Muñoz A, Patricio Martínez, Soledad Chacón, Paola Maluje, Nelson Castilla, Rodrigo Fuenzalida, Danko Derpic, entre otros.
Dos de las áreas se habían delimitado en aquel entonces con la finalidad de poder abarcar los aspectos destinados a la investigación y difusión de tópicos ufológicos. Quizás una de las investigaciones más interesantes que se llevó adelante en los inicios de AION, fue el caso de “Vivian Figueroa”. Una Joven dueña de casa que reporta una amnesia después de observar un ovni sobre una plaza situada en la ciudad de Rancagua, a una hora aprox. hacia el sur de Santiago. Este caso lo dimos a conocer en primera instancia en el programa de investigación periodística de Televisión Nacional de Chile, “Informe Especial”. El caso en si se mostraba muy llamativo ya que habían varios elementos que rodeaban el relato de Vivian. El primero de ellos era el reporte consciente por parte de Vivian de la experiencia, al contemplar una esfera voladora, de color anaranjado, el doble de una luna llena, y del cual emergía un haz de luz en su dirección, la posterior amnesia, el desplazamiento espacial de la perceptora, es decir, apareció cerca de treinta metros del lugar de la observación. Otro de los elementos fue el surgimiento de testigos externos a Vivian quienes señalaban haber estado presentes en la plaza y haber contemplado el ovni. Varios fueron los peritajes realizados en torno al suceso, incluyendo dos regresiones hipnóticas, por parte de la Sicóloga Evelyn Oyarce. Lo más dramático del caso era la aparición de “lupus”, una complejísima enfermedad que compromete el sistema inmunológico, que puede surgir por aspectos genéticos, o por exposición a radiación ultravioleta.
Para 1995, se realizaron una serie de conferencias en el “Planetario de la Universidad de Santiago”. Aquel año sin duda sería un “hervidero” ufológico, debido al la cantidad de noticias que se producirían sobre el tema, y la exhibición de la polémica “Autopsia”. Sin embargo AION concentraba sus esfuerzos en las denuncias masivas de observaciones ufológicas en el sector denominado “El Colorado” en la séptima región de Chile. Esta localidad rural se veía conmocionada por un fenómeno de transformación tecnológica, que consistía en la instalación de una moderna central Hidroeléctrica y paralelamente a eso, la aparición sucesiva de denuncias de objetos voladores no identificados. Lo curioso del hecho era la poca repercusión que en la prensa tenían estas denuncias, lo cual fue considerado por los investigadores como un punto a favor, ya que con esto se evitaba cualquier instancia de contagios histéricos producidos por la prensa nacional. Sólo una publicación local daba cuenta de todas las denuncias. hasta 1998 se hicieron varias encuestas en el área, inclusive se contó con la ayuda de Carabineros de la tenencia de “El Colorado”, quienes también habían testimoniado la aparición de los ovnis. En uno de estos arribos por parte de los miembros de AION, se realizaron entrevistas en el único colegio existente en la localidad, se encontraron con pequeños bastante asustados, que no querían hablar en absoluto. Las visitas se hicieron curso por curso, y nadie había visto nada, hubo que recurrir a su propio lenguaje, teniendo en claro lo delicado del tema y evitando direccionar respuestas. Uno de los ufólogos contó una experiencia personal, de algo raro que vio cuando era niño, y que siempre le dejó una gran duda. A posterior del relato, varios pequeños brazos comenzaron a levantarse, cerca del 60% del curso había contemplado fenómenos aéreos inusuales. Sin duda alguna los testimonios más sorprendentes por parte de la población en general eran aquellos en los cuales los ovnis se colocaban sobre el lago “Colbun” lanzando un haz de luz sobre el agua, dando la idea que la misma era extraída por los objetos. Apagones de luces, yerba quemada, persecución de turistas y lugareños por parte de los ovnis, flotillas que emergían de nubes, eran parte de los relatos recopilados. Una contribución importante en la investigación del caso, fue la aportada por la serie “OVNI” en su primera temporada, como bien se sabe, se realizó una investigación con el departamento de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Chile, para trabajar con la hipótesis del llamado “Efecto Corona”, que se produce normalmente cuando hay instalaciones eléctricas de gran envergadura y acumulación de agua cerca, se hizo el experimento con un generador en laboratorio, y se consultó la opinión final a el profesor a cargo del experimento, quien señaló que el fenómeno de “Colbún” en nada se parece al efecto “Corona”.
En agosto de 1995, Paola Maluje y Rodrigo Fuenzalida viajan al Congreso Internacional de Curitiba, con la finalidad de entablar contacto con investigadores internacionales que arribarían a Brasil, en aquella época ya comenzaba a rondar la idea de realizar un congreso similar en Chile. Instancia apropiada era esta para poder ver los pormenores de la tercera exhibición de la polémica “Autopsia”, y ver también la instancia de traerla a Chile, el viaje fue bastante provechoso, ya que también se realizó el primer acercamiento entre AION y el Grupo de Estudios Ufológicos de la Universidad de Brasilia. La idea era compartir trabajos de investigación, aspectos metodológicos y ver la forma de realizar convenios. El contacto también se estableció con algunos investigadores que serían los conferencistas para el primer Congreso Internacional de Ufología en Chile, entre ellos Ademar Gevaerd, Gilda Moura y Carlos Paz. El retorno a Chile estaría plagado de un sinfín de movimientos por las repercusiones de la noticia del film de Santilli, el lanzamiento de un programa de ufología, en el “Planetario” y el descenso de un ovni en el cerro “San Cristóbal” en medio de una gran oleada.
Parte II
La Oleada de 1995. Un año demoró la elaboración del proyecto audiovisual destinado al Planetario de la Universidad de Santiago denominado “Ovni, el Retorno”. AION hacía su lanzamiento público en el evento de inauguración del Audiovisual. En paralelo a esto, se preparaba u segundo programa piloto para televisión, conducido por Paola Maluje y Rodrigo Fuenzalida. Quizás este sería el hito comunicacional que mayor huella dejaría al transformarse este proyecto en la serie “OVNI” .
En septiembre se había lanzado al aire el programa de investigación periodística, “Informe Especial”, dedicado completamente a los ovnis y dividido en dos bloques. El primero hablaría de los sucesos a nivel nacional, asesorado por la gente de AION en conjunto con el periodista, Antonio Quintero. Y el segundo bloque destinado al tema de la mítica “Autopsia”, conducido por el periodista, Santiago Pavlovic. Por primera vez la televisión Chilena consideraba los testimonios de incidentes ovnis de forma seria, dando a conocer los sucesos por ese entonces investigados, en el sector de Colbún, y el caso de Vivian Figueroa. Pablovic, dio paso a su reportaje con una saludable visión crítica del documento del productor Británico, Ray Santilly, sobre la cuestionada autopsia a un presunto alien siniestrado en USA. Otro aspecto a destacar, fue la entrevista a Ballester Olmos, el connotado ufólogo español. Debutaban ante las pantallas de la televisión Chilena, ufólogos serios, pocas veces vistos en a veces improvisadas notas de prensa.
Días antes, y a la llegada de Paola Maluje y Rodrigo Fuenzalida, a Santiago, AION realizó un evento, en pleno centro de Santiago, mostrando la autopsia a la prensa y público general. Dicha conferencia colocaba en cuestión la autenticidad del documento, generando una polémica previa a la presentación en los canales de TV. Curioso fue el efecto del fenómeno de la autopsia, ya que si bien es cierto, la autenticidad de la misma fue cuestionada por la mayor parte de los ufólogos. Levantó enormemente el interés por los ovnis.
El día siete de octubre de 1995, en medio del lanzamiento del programa “Ovni, el retorno”, una serie de observaciones de objetos voladores no identificados, fueron reportados desde las localidades de Rancagua, San Bernardo, y Santiago. Lo interesante es que algunas de estas fueron reportadas a plena luz día. En medio de todo ese despliegue, se confirma la información de que radares de la Fuerza Aérea de Chile detectaban la aparición de los ovnis. Y no sólo eso, sino que la propia
FACH estaba en alerta máxima. Las primeras informaciones recabadas apuntaban a la existencia de un fenómeno probablemente original, sin embargo una serie de informes hacían pensar en alto grado de contaminación de los datos, todo esto quizás por la efervescencia noticiosa que produjo un efecto de contagio en la sociedad.
Descenso en “Cerro San Cristóbal”. Días antes a toda la avalancha noticiosa, tomó contacto con Rodrigo Fuenzalida, un profesional joven de nombre Robert L. quien aseveraba haber tenido una extraña experiencia en el Cerro San Cristóbal. La persona en cuestión, señalaba, haber estado trotando en las inmediaciones del cerro, cuando contempló un brillo a varios metros de distancia, y en medio de unos matorrales. Este factor le llamó enormemente la atención, atribuyendo en un principio a probables reflejos producidos por el sol, sobre los cristales de los edificios, y estos a su vez distorsionados por la distancia. Aprovechando que podía acortar su camino de retorno en la misma dirección del reflejo, desvió su camino hacia los matorrales desde donde emergía el motivo de su curiosidad. Grande fue la sorpresa al encontrarse a cerca de veinticinco metros, con un cuerpo que se asemejaba a una “gota de mercurio” de unos cuatro metros de diámetros, posado sobre la hierva. Previa a la observación sintió que todos los sonidos del área disminuían, hasta llegar a cero. Se detuvo observando el hecho, y una especie de golpe sobre los oídos, complicó su situación, para posteriormente observar el objeto comenzar a elevarse lentamente, emitiendo una fuerte luz.
Este relato agregaba algo nuevo, y bastante complicado a los informes de aquel fin de semana. Uno de los puntos que le dio confianza a los investigadores, fue el hecho que el testigo llegó por una fuente conocida. Inclusive no estaba en absoluto interesado en la publicidad de su experiencia, a no ser por la pericia de un destacado periodista que dio a conocer la noticia, causando un revuelo internacional terrible. Se arribó en varias oportunidades al cerro, al lugar específico, sin embargo antiguas quemas sobre los pastizales hacían bastante difícil poder delimitar el área del presunto aterrizaje. Fueron desplegados contadores Gaiger, que no dieron lecturas anómalas, inclusive sobrevuelo en helicóptero sobre la región. Pero lo más sorprendente, fue encontrar perceptores externos a Robert, que desde otros ángulos contemplaron el incidente, siendo coincidente las versiones. El área geográfica era sumamente específica, y los perceptores coincidían perfectamente en ese punto, como con la descripción del objeto. Se reconstituyó el trayecto del viaje, se hizo toma de muestras que posterior fueron analizadas, denotando una exposición del área a cerca de mil grados celcius. Y se continuó con varias entrevistas a los perceptores, manteniendo el anonimato por sobre la presión de la prensa nacional e internacional. Sólo hasta el año 1999, los investigadores no encontraron otro relato similar, por sobre el cerro San Cristóbal, y por parte de un comandante de la Fuerza Aérea de Chile, quien observó un fenómeno en vuelo, con las mismas características, e inclusive le desestabilizó el vuelo del avión en el cual se encontraba.
Fueron días complicados, ya que los ufólogos debían arribar al cerro tratando en lo posible de no encontrar curiosos, que se desbandaron por decenas y en varios días después de publicada la noticia, pero que no podían dar con el lugar por lo complicado del acceso. Todos los noticieros nacionales daban cobertura al incidente, pero no era posible comprometer la identidad del principal perceptor, programas como “Ocurrió Así” o “Primer Impacto”, hicieron notas para USA sobre el incidente, pero la FACH cerró filas a los periodistas, y no proporcionó los datos que por muy buena fuente habían adquirido los miembros de AION, sobre las detecciones en radar y la puesta en alerta de la misma institución. A pesar que diario famoso publicó la nota de un periodista de defensa que se refería a este anecdótico aspecto de un suceso no menos controversial.
En noviembre de 1995, José Atenas, de Televisión Nacional de Chile, realiza una videograbación histórica hasta ese minuto. Un objeto blanco a gran altura, que experimentaba aceleraciones rapidísimas, tanto así, que el cuerpo asemejaba desvanecerse en el aire, ante la cámara de vídeo. En una de las tomas, el ovni comienza lentamente a cambiar de color, de blanco a negro. AION se situó en el lugar del avistamiento, realizando diversas entrevistas a perceptores que observaron el hecho, era bastante difícil realizar cálculos de altura y dimensiones del ovni, debido a la ausencia de nubes u otros elementos que permitiesen tener un punto de referencia .
En aquel año Pedro Muñoz en conjunto con Rodrigo Fuenzalida, sitúan los avistamientos reportados en la oleada del 95 en un mapa. La idea original del Geógrafo Muñoz, consistía en la elaboración de un trazado, similar a las antiguas “Ortotenias” de Aime Michel, con la finalidad de ver el comportamiento geográfico del fenómeno. En aquel tiempo el programa “Contacto” de canal 13 UC, realiza un especial de ovnis y abducciones, en las escenas es posible apreciar a Muñoz, Fuenzalida y el recién incorporado Mario Dussuel, observando los trazados recién realizados, en un mapa de la ciudad de Santiago. Aquel reportaje destacó el trabajo de John Mack, sus vicisitudes y aciertos, en una extensa entrevista realizada en Boston, Estados Unidos.
1995 marcó el puntapié inicial de los proyectos audiovisuales de algunos de los miembros de AION, la idea era generar un espacio de entrega informativa a nivel nacional, que permitiese generar una nueva visión sobre el tema de los ovnis. Se crea entonces un programa piloto de televisión, conducido por Paola Maluje y Rodrigo Fuenzalida. Este piloto se transformaría en la base de lo que más tarde sería la serie “OVNI” .
Esta instancia marcó la llegada de Rodrigo Fuenzalida a Televisión Nacional de Chile. El primer paso fue un ciclo de ovnis en un programa de la señal internacional de TVN, llamado “Hola América”, en el cual se produjeron ocho cápsulas sobre los ovnis en el mundo.
1996, El año del despegue. 1996 marcaría sin duda alguna un año intenso, ya que partir del viaje realizado a Brasil, se gestaría la idea de la realización de un congreso similar en Chile. Lo que implicaría una aventura sin precedente en Chile. Aquel año Rodrigo Fuenzalida se incorpora como panelista al programa “Buenos Días a Todos”, de Televisión Nacional de Chile. Debido al despliegue de información local sobre casos ovnis que AION comienza a recibir, se realizan varios trabajos de investigación. En aquel año se incorporan el periodista, Erick Bellido, y el Paleontólogo, Mario Suarez. Ambos autores intelectuales del documental realizado por “Nueva Imagen” para “Discovery L.A.” “Gigantes de la Patagonia”.
En marzo de 1996 una serie de informaciones provenientes de una localidad próxima a la ciudad de Valdivia, sacuden a diarios y televisión. Varios ovnis son reportados y observados tantos por lugareños como Carabineros de la Zona. Mario Suarez cubre en una visita el área, realizando una serie de entrevistas a perceptores, que contemplaron en la localidad de “Huellelhue” la aparición de dos ovnis, uno de ellos estacionario sobre una montaña, y que con un haz de luz que emergía del cuerpo, alumbraba a casas y zonas campestres. Otro de estos objetos era descrito como un “triángulo con luces enormes en su base”, recordando esta descripción a los objetos observados en la mítica oleada Belga. Uno de los ovnis se situó sobre la montaña, emitiendo haces de luz sobre la misma, completamente paralizado en el cielo a vista y paciencia de la gente que se encontraba a los faldeos del cerro. Suarez realizó un completo informe sobre los sucesos, el cual fue evaluado en Santiago. Sería el comienzo de una serie de salidas a terrenos y posterior procesamiento de datos que darían por resultado varios informes, algunos de ellos bastante críticos y otros más bien reveladores.
Fin Segunda Parte.
Tercera Parte Un Encuentro a Gran Nivel y El Primer Congreso Internacional de Ufología.
Una reunión histórica, con el principal gestor de la investigación oficial Chilena, y la realización del Primer Congreso Chileno e Internacional de Ufología, fueron etapas importantes que permitieron que permitieron que AION, cimentara pasos muy concretos y con una gran proyección, esto sumado a su vez a nuevos espacios y nuevas investigaciones que serían afrontadas, como las míticas abducciones.
En medio de la investigación de los sucesos de “Huellelhue”, y gracias a algunas reuniones gestadas por Mario Dussuel, fue posible abrir ciertos espacios de conversación entre algunos miembros de la Fuerza Aérea de Chile, siendo estos los inicios de caminos que gestarían iniciativas de muy alto nivel en un corto plazo. En una de estas reuniones se encontraba presente Sergio Rey, Doctor en Psicología y asesor de Logística de la Fuerza Aérea de Chile, y también asesor de el entonces general de la Fuerza Aérea de Chile y actual Senador de la República, Ramón Vega. Rey había conversado en varias oportunidades con el General en torno a este problema, convenciéndolo a que el tema de los ovnis merecía un espacio de mayor relevancia en lo concerniente al mundo aeronáutico, fue así como gestó una histórica reunión en la oficina del General, junto a Mario Dussuel y Rodrigo Fuenzalida. El día de la reunión fue de un ambiente muy cordial y grato, el general les expuso su punto de vista sobre esta instancia, relatando dos sucesos que le había tocado protagonizar. El primero de ellos desde “Los Cerrillos”, donde habría observado el paso de un cuerpo luminoso anaranjado, con vuelo estable y sin dejar estela, a muy baja altura. La otra situación sin embargo aconteció mientras iba en vuelo, el se encontraba descansando en una área del avión cuando un piloto le aseveró que había pasado muy próximos a ellos un cuerpo con forma de una “Manta Raya” , bajo el avión. La motivación principal en torno al tema por parte del General consistía a la larga en el potencial interés que este tema despierta y como la divagación filosófica sobre los ovnis, van haciendo al hombre mirar hacia el espacio con todo, con todo lo que esto implica. En ese instante mencionó la idea que tenía de crear un grupo que se preocupase de investigar estos fenómenos, instancia que materializaría un año después. Después de este primer acercamiento, los esfuerzos se concentrarían en un evento que debía generar un gran debate en torno a los ovnis, comenzaban a realizarce las gestiones para la realización del “Primer Congreso Internacional de Ufología” a realizarce en Chile. Las Gestoras de este evento fueron Soledad Chacón y Paola Maluje, quienes movieron cielo, mar y tierra para la realización de un evento inédito en Chile. Uno de los principales aciertos fue la idea sugerida de ver la factibilidad de hacer dicho evento en un recinto universitario. Instancia que fue concretada gracias a la gestión realizada por el profesor y actual subdirector del Planetario de la USACH ( Universidad de Santiago de Chile ), Ramón Robles. Producto de ello el evento se realizaría en el Aula Magna de dicha casa de estudios.
El Primer Congreso Internacional de Ufología.
Los contactos con los invitados internacionales fueron posibles gracias a , Ademar Gevaerd, de Brasil. Director de la revista especializada “UFO”, conferencista internacional y un gran amigo de AION, quien dio una buena mano al respecto, debido a que uno de los conferencistas propuesto desde USA (John Mack), fue prácticamente inubicado. Es así como en medio de una gran expectativa, arribaron desde Alejandro Agostinelli (Argentina), Ademar Gevaerd (Brasil), Gilda Moura (Brasil), John Carpenter (USA), y Carlos Paz (Perú). Los seguidores del tema de los ovnis se preparaban para tener en Santiago a investigadores que en alguna medida contribuían con sus trabajos a toda la ufología mundial, desde distintos perfiles lo que podía generar un buen debate gracias a los contrastes expresados. Alejandro Agostinelli, desde su posición escéptica, permitió entender los factores culturales que han permeado el tema de los ovnis, dejando en evidencia el papel de la ciencia ficción en la estructura de muchos relatos ufológicos. Aproximando a los asistentes a la ufología psicosocial, hasta ese entonces prácticamente innombrada en nuestro país y hoy bastante difundida desde “La Nave de Los Locos”.
Ademar Gevaerd mostró una perspectiva global del fenómeno ovni, conocedor de todo lo que acontece en los bastiones de congresos mundiales de ufología, entregó una visión anecdotaria sobre la casuística Brasilera, destacando instancias como la “Operación Plato”, investigación llevada adelante por la Fuerza Aérea del Brasil en la región de “Belem Du Para”. También introdujo un tema muy candente en aquel entonces para los Brasileños, el denominado “Incidente Varginhia”. Presunta captura de una extraña criatura por miembros de la fuerza Aérea del Brasil, en el sector de Varginhia, en el Estado de Minas Gerais. Fue en medio de esa conferencia que se agregó un “conferencista internacional”, improvisado y que no estaba considerado en la lista oficial, el ufólogo, Edison Boaventura. Edison arribó de improviso a Chile, debido a su interés de participar en el Congreso Internacional de Ufología, el es director del “Grupo ufológico de Guaruya”, y estaba muy involucrado en el caso “Varginhia”, por ende sentía que debía entregar información de primera fuente, a lo cual Ademar le cedió por una hora el podium para que disertara al respecto. Esta fue también una oportunidad de observar trabajos nacionales, para lo cual se consideraron también distintas perspectivas, pero que fuesen contribuciones enmarcadas en un ámbito racional. Fue así que el periodista Willy Wolf, autor del primer libro ufológico aparecido en Chile “Los Sin Nombre”, y miembro fundador del grupo “Ufo Chile”, en los sesenta. Dictó una conferencia sobre la investigación ufológica en aquella época, revisando algunos casos clásicos por ellos investigados, como el presunto descenso de un ovni en el sur de Chile en la localidad de “Pelluco”. La invitación a Wolf obedecía también a retomar una memoria histórica bastante poco conocida de la ufología Chilena. Por otro lado, también participó el Dr. en Física de la Universidad de Burdeos, Rodrigo De la Vega, quien también fue profesor de la propia Universidad de Santiago en esa área. De la Vega expuso algunas teorías clásicas desde la física teórica, sobre las perspectivas de los viajes a través del hiper espacio, las posibilidades de vida extraterrestre y vida inteligente en el universo.
Una de las revelaciones de aquel año fue la presentación de una ponencia por parte del Psiquiatra Mario Dussuel. Dussuel quien es uno de los pioneros en la investigación de casos de abducciones en Latinoamérica, realizó una ponencia sobre las implicancias psiquiátricas en dichos reportes, de como se debía abordar el problema de los presuntos abducidos y las herramientas a utilizar en este tipo de reportes. Y finalmente ilustró la experiencia de M. León uno de los casos de presunto secuestro investigado por Dussuel, abducido que presentaría también un extraño componente en el cerebro semejante a los llamados “implantes”. En esta misma línea, la psicóloga Evelyn Oyarce realizó una impecable conferencia desde el punto de vista de la psicología, apuntando directamente a aspectos metodológicos, tan escasos a veces en las investigaciones de los intrincados reportes de abducciones. Alertó sobre los probables disturbios psicológicos a considerar, previo juicio si estamos o no presentes a un “abducido”.
Abducciones desde otras ópticas. Este evento también tuvo la característica de traer por primera vez a Chile, a famosos ufólogos internacionales quienes se especializaban en los llamados casos de secuestros por presuntos alienígenas. Dos de estos importantes ufólogos dieron ponencias en el famoso cónclave sobre abducciones llevado adelante en la Universidad de Massachusetts, a principio de los noventa, se trataban de la sicóloga, Gilda Moura y el terapeuta John Carpenter.
Moura realizó una exposición sobre casos de abducciones y mediciones de ondas cerebrales, para Moura se había detectado un tipo de onda “Beta” en el cerebro muy distinta a las habituales, producida a setenta hertz. Cuando la normalidad es sólo de 30 a 40 hertz como máximo. Para ella era un tipo de onda originada post experiencia de abducción. Para lo cual mostró una serie de imágenes de varios casos investigados por junto a dos psicólogos Estado Unidenses. Su percepción de este fenómeno y las consecuencias en la conciencia humana fueron algunas de las características más destacadas por Gilda, en torno a las abducciones. Carlos Paz fue uno de los conferencistas que podría haber traído una gran polémica al evento, en torno a su vinculación como fundador del grupo contactista “Misión Rama”. Le fue pedido de manera expresa que presentase algún trabajo teórico con ciertos grados de consistencia, señalándole que si hablaba de vivencias de contacto, en el marco de la Universidad y sin pruebas, podía ser demasiado cuestionado. Su ponencia versó sobre las presuntas observaciones de ovnis a través de la historia, y su probable incidencia en la humanidad.
Rodrigo Fuenzalida realizó una conferencia sobre las investigaciones que AION había realizado en los últimos años, una saga de videos y sus explicaciones correspondientes ilustraban parte de la exposición. Un aspecto de relevancia fue la propuesta teórica en torno a diferenciar las vivencias de perceptores que han tenido una fuerte experiencia ufológica, y las experiencias construidas imaginariamente por los contactados. El trabajo titulado “Sujetos experimentales, versus Contactismo” entregó herramientas que permiten discriminar entre ambas instancias.
John Carpenter, el mítico ufólogo Estado Unidense, Director de Investigaciones de abducciones de la MUFON, completaba la lista de conferencistas de este primer congreso Internacional de Ufología. Carpenter se ha caracterizado por trabajar con relatos de presuntas abducciones múltiples. En la cual son varios los perceptores quienes aseveran, en una misma circunstancia, haber experimentado una abducción. Su exposición también abarcó una introducción de carácter histórico sobre el tema, mostrando materiales recopilados en Australia e Irak, desde donde desfilaron imágenes de la diosa “Jina”, hasta los “Anunakis” de los Sumerios, que para Carpenter tenían una relación directa con el fenómeno de las abducciones. El momento “flaco” de Carpenter fue el instante en el cual mostró un vídeo de un presunto extraterrestre, captado hacia la ventana de una casa campestre. La imagen mostraba “algo” que subía y bajaba tras la ventana que John interpretó, después de una serie de filtros computarizados, como un alien, instancia demasiado audaz para una evidencia tan insustancial, quizás fue el conferencista que quedó en deuda con la gente.
En términos generales el evento tuvo una gran repercusión nacional e internacional, insertando a Chile en el concierto de los congresos mundiales de ufología. Había quedado demostrado que era posible realizar un evento de gran nivel, y que la gente tuviese la posibilidad de entrar en contacto en vivo y en directo con quienes han protagonizado la investigación ovni en Chile y el mundo.
Posterior a este evento, y en medio de actividades de investigación y divulgación en torno a los ovnis, por parte de los miembros de AION. Rodrigo Fuenzalida es invitado a una reunión gestada por Rodrigo Quintanilla, productor, en conjunto con Pedro Salas. Para presentar un proyecto televisivo a Fernando Acuña, productor ejecutivo de “Nueva Imagen”. La idea de Fuenzalida era realizar un programa sobre los Ovnis, destinado a resaltar casos inéditos y entrevistas a investigadores internacionales de renombre. En aquella primera reunión se sentaron las bases para la creación de la serie “OVNI”. Gracias a la visión de Acuña en torno al proyecto, se realizó en 1997 un programa piloto, con incidentes ufológicos registrados en la oleada de 1997. El cual quedó aprobado y toda la producción sería realizada a partir de 1998.
A mediados de 1996, ingresa a las filas de AION, Carlos Muñoz P. actual coordinador de AION duodécima región de Chile. Carlos con el tiempo se convertiría en un verdadero “Ícono”, debido a la cantidad de información proporcionada y a su vez, por sus propias experiencias personales. Para el mes de septiembre se finalizaba el primer trabajo de evaluación de reportes sobre presuntas abducciones registradas en Chile. El trabajo titulado “Aprontes Discriminativos Sobre Casos de Abducciones en Chile”, colocaba en cuestión la materialidad de ciertos hechos reportados como verdaderos. Habíansido recepcionados varios relatos hasta ese momento que permitieron realizar seguimientos a los propios denunciantes y encontrar diferencias substanciales entre casos y casos. Por ejemplo era factible trazar una división entre los reportes que algunos presuntos abducidos señalaban vivir mientras dormían, a quienes aseveraban haber experimentado alguna extraña experiencia, en estado de vigilia, mientras manejaban en alguna carretera. O simplemente caminaban en algún lugar abierto. Se logra determinar estereotipos a través del relato, de los elementos importados de la influencia mediática, la televisión había también contribuido a la entrega de contenidos, perceptibles en relatos que más bien eran fabulaciones inconscientes, algunos de estos, y otras completamente conscientes. Por otro lado, algunos casos saldrían de lo común, legando interesantes informaciones, que podían dar ciertas luces sobre este complejo problema. En estos últimos casos, se encontraron testigos que habrían observado los hechos, la presencia de ovnis en el área donde se denunciaba el presunto secuestro. Efectos fisiológicos y electromagnéticos, y coincidencias geográficas.
La Era Radial, Un Medio Que dio Sorpresas. A fines de 1996, se recibe la invitación por parte del locutor, Martín Chavez, para participar de un programa de trasnoche muy escuchado en todo Chile, “La Bailona” constituyó todo un suceso en la radiodifusión Chilena debido a los espontáneo de su realización y a los invitados, quienes matizaban la noche con distintos temas. En medio de todo esto se inaugura un espacio dedicado a los ovnis, en la cual Rodrigo Fuenzalida, Erick Bellido, y el joven astrónomo Carlos Ibañez, hicieron trasnochar a todo Chile. Hubo varios invitados que pasaron por aquellos micrófonos, como Mario Dussuel, Antonio Huneeus, Raúl Nuñez, Ademar Gevaerd, Alejandro Agostinelli, Carlos Muñoz, Jaime Tamayo entre otros. Y a partir de esta ventana, surgirían nuevas informaciones y nuevas vivencias, una de ellas daría vuelta todo el mundo.
Fin de la Tercere Parte
Cuarta Parte
Los Ovnis Continúan Siendo Observados, Un Encuentro Cercano en La Novena Región De Chile.
Una vez concluido el Primer Congreso Chileno Internacional de Ufología, AION en pleno continuó con varias investigaciones producto de los reportes que eran recibidos en su “centro de operaciones”. Entre los mismos figuraban un gran avistamiento en la zona central de Chile, videograbaciones en la zona cordillerana de “Coya”, cerca de la ciudad de Rancagua. Y la incorporación a las filas de AION de Carlos Muñoz P. desde la ciudad de Punta Arenas. Región e investigador generarían una de las mayores contribuciones en torno a la investigación de los Ovnis. Por otro lado un sorprendente encuentro cercano en la novena región de Chile, sería testimoniado por un investigador de AION.
En todo este incesante boragine, varios incidentes con ovnis, eran reportados continuamente a la oficina de “AION”, situada en aquel entonces en la calle Apoquindo 5555. En una de estas instancias, en agosto de 1996, un presunto ovni sobrevoló gran parte de la zona central, la línea telefónica de AION prácticamente no paraba de sonar. Se reportaron observaciones desde la ciudad de Talca, Rancagua, Santiago y La Serena. Este avistamiento sirvió como modelo para poder deducir, con una gran cantidad de datos, los márgenes de errores tan mencionados desde la ufología escéptica, en los perceptores. La mayor cantidad de descripciones apuntaba a la aparición de un objeto nuboso, que viajaba desde el sur hacia el norte. Las personas que dieron sus reportes desde sectores rurales, sin la contaminación luminosa producida desde sectores urbanos poblados, observaron algunos detalles más bien específicos como que desde el centro del objeto se podían ver las “estrellas”, como que tuviese algún tipo de cavidad. La consistencia nubosa tanto como esta última descripción, nos indicaron que el “Ovni” podía tratarse del clásico efecto producido por la liberación de combustible en alguna etapa de cohetes rusos, o también gases de bario o litio que a veces son lanzados desde misiones espaciales, con la finalidad de realizar mediciones científicas.
Lo significativo que de sesenta reportes en lo que respectaba a dicha manifestación, sólo tres correspondieron a descripciones condicionadas a nuestro entender, por la cultura platillista. En estas descripciones se podían apreciar desde reportes que mencionaron una “nave plomiza, con luces interiores”, hasta otra persona que señaló que el ovni se posó por sobre su cabeza, a no más de “veinte metros de distancia”. Sabiendo a ciencia cierta, que para que el efecto luminoso hubiese sido observado desde distintas regiones Chilenas, tiene que haber estado por lo menos a 300 kilómetros de la tierra. La mayor cantidad de observadores señalaba la aparición de un cuerpo difuso, volando y desapareciendo en medio de la bóveda celeste, señalando el aspecto relativo de juzgar a priori la capacidad de los testigos de avistamientos de ovnis, de confundirse tan livianamente de observaciones aerospaciales de alta extrañeza.
AION Punta Arenas, Se Gesta.
Trabajos de encuestas fueron realizados en Santiago, la localidad de “Coya”, sector cordillerano de la séptima región de Chile. Y una nueva incursión se realizaría a la localidad de “El Colorado”, en la séptima región de Chile, recopilando nuevos sucesos ufológicos en uno de los lugares más visitados por los ovnis. En medio de estas investigaciones varios llamados son recibidos desde la ciudad de Punta Arenas, Carlos Muñoz P. Enfermero Universitario e investigador local, proporciona una serie de antecedentes de la aparición de ovnis en la duodécima región de Chile, y producto de este contacto prepara el arribo de Rodrigo Fuenzalida a la ciudad de Punta Arenas para dictar una conferencia en la Universidad de Magallanes. Uno de los antecedentes más notables registrados en esta región en aquel año, 1996, versaría sobre el encuentro cercano del tercer tipo, que habría tenido en el mes de agosto de 1996 un profesional joven, hermano de una importante autoridad de la zona, y el contacto que un artista plástico afincado en la Zona habría tenido con Carlos y que le habría confiado una interesante experiencia de “missing time”, vivida nueve años hacia esa fecha. Esa notable experiencia seria retratada en la primera temporada de “OVNI”, cuando se ilustró el caso de José Martínez, en el capítulo dedicado a las abducciones.
El arribo de Rodrigo a la zona marcó el comienzo de AION en la región, la conferencia en el aula magna de la Universidad de Magallanes fue todo un éxito, y sería el punto de inicio de una serie de investigaciones que harían historia a partir de 1997. Pero en Santiago más sorpresas llegarían producto de una investigación en terreno que haría Erick Bellido, joven periodista incorporado a AION en 1996.
Encuentro en “Tolpan”.
Varias denuncias de sucesos ufológicos se habían estado generando desde la novena región de Chile, Erick Bellido quien acompañara a Rodrigo en varias de las jornadas de trasnoche en la extinta radio “Minería”, arribó a la ciudad de Angol, con el objetivo de verificar dichas informaciones. En ese arribo viajó hasta la localidad de “Tolpan”, junto a dos amigas entre las cuales se encontraba la hija del alcalde de la ciudad de Angol. En medio de la noche fueron sorprendidos por unos fogonazos de luz, a la manera de columnas que salían desde la tierra, estas columnas las comparaba Bellido con los haces de luz de la torre “Entel” en Santiago. Las mismas se abrían a la manera de grandes abanicos, y a su vez se trasladaban en centenas de metros en fracciones de segundos. En medio de esa observación se encontraban, con la camioneta que los trasladaba estacionada, cuando observaron que desde el cielo una esfera anaranjada viajaba lentamente sobre los haces de luz, en un instante la misma se transformó en una bola que asemejaba al tamaño aparente de la luna llena. Este punto les causó gran sorpresa, y algo de impresión causó en el grupo dicha instancia, esto motivó a que subiesen rápidamente a la camioneta, y que observasen de manera más a resguardo todo. Pero esto no concluiría allí, segundos después un haz de luz emergió desde la esfera en dirección del vehículo, y se detuvo a un metro aproximado de la camioneta. El rayo recorrió cerca de trescientos metros hasta los perceptores, Bellido señala que tenía un color azuloso, y que le daba la impresión que vibraba.
Posterior a esto, arrancaron raudos desde el lugar, sin embargo se toparon en otra área del camino y a no más de cincuenta metros, con un objeto ovoidal, anaranjado de unos veinte metros de diámetro. Luego vieron como una esfera anaranjada, similar a la que originalmente observaron se aproximaba a gran velocidad en dirección del ovni, realizando maniobras, como rodeando el cuerpo a gran velocidad y en distintas direcciones. A estas alturas estaban bastante nerviosos y procedieron a retirarse raudos del lugar de las observaciones, sin duda alguna una experiencia como pocas a las cuales los investigadores pueden acceder.
Este relato fue divulgado por la prensa local, y también fue inspiración para el capítulo de “OVNI” denominado “Cazadores de Ovnis”, en el cual se investigó este incidente con todos sus perceptores, y con Bellido como protagonista de estos hechos. Esta incursión en la novena región, motivaría también el surgimiento de una serie de mitos vinculados a la zona. Fin Cuarta Parte.
Quinta Parte. Se realiza el piloto de la serie “Ovni”, Al Igual que el Segundo Congreso Internacional de Ufología de AION. Un presunto secuestro remece los medios de prensa a comienzos del 97, Comienza la Oleada más emblemática de la Ufología Chilena. Los Ovnis Irrumpen sobre Santiago en medio de la transmisión del programa “La Bailona”. Comienza el curso de Ufología Científica dictada por AION en la Universidad Tecnológica Metropolitana. Varias conferencias son realizadas en todo Chile. AION Participa en el Primer Foro Mundial de Ufología. Inicios del proyecto “Radar”.
A comienzos del año 1997, los medios de prensa informan de una denuncia de una presunta “Abducción”, sobre el sector sur de Santiago, en la comuna de “San Bernardo”... |